domingo, 14 de marzo de 2021

FELIZ ANIVERSARIO DEL PRIMER CONFINAMIENTO.

Esta mañana al levantarme he sentido la curiosidad de saber las estadísticas de España desde el inicio de la pandemia. Busco en Google y averiguo que llevamos 72.258 fallecimientos y 3.183.704 casos de contagios y unos 2.645.820 muertos en todo el mundo hasta la fecha. Datos escalofriantes mires por donde lo mires.

Muchas penas y vicisitudes sufridas para una generación que estaba acostumbra a vivir la vida sin problemas y de repente nos hemos dado de bruces contra un virus. Pero también es cierto que después de un año desde el primer confinamiento, algunos todavía no se han enterado y viven la vida como si esta enfermedad no fuera con ellos. Qué suerte que ha tenido el mundo, que en un mínimo espacio de tiempo la ciencia ha dado con las vacunas para salvar a millones de seres humanos.

Hace poco más de cien años murieron de la gripe española más de 40.000.000 de personas en todo el mundo y tardaron más de10 años en dar con la vacuna. Ahora estamos preocupados por saber cuando volverán abrir los bares, restaurantes y discotecas o si salimos, o no, de vacaciones por Semana Santa. ¿Se puede ser más burro?.

Algunos países tardarán unos cuantos meses en tener a todos sus habitantes vacunados, otros tardaran algo más. El tiempo es relativo, pero estoy convencido que otros muchos países pobres tardarán años en ser inmunizados. Este juego forma parte de la ley de la relatividad y del poder económico. Dudo que exista algún millonario en el mundo que no se haya vacunado. No debemos ser tan pardillos y creernos todo lo que nos dicen. 

¿Esto qué significa? Pues qué sí fuera cierto que todos somos iguales, solo lo seríamos a los ojos del Señor, porque si lo fueramos a los de los humanos, solo lo serían algunos privilegiados, dependiendo del saldo de su cuenta bancaria. No le des más vueltas.

Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ.

viernes, 12 de marzo de 2021

... LA PRENSA ROSA EN TIEMPO DE PANDEMIA.

Me està preocupando seriamente mi salud mental, ya no le echo cuenta a las noticias políticas, me aburren y sin embargo me pone a cien la prensa rosa. En serio, te lo juro por Snoopy.

Ayer a pesar de la que está cayendo en Madrid con la moción de censura y lo de adelantar las elecciones con sus correspondientes conspiraciones e intrigas. Pues mira tú por donde, que a pesar de todo, me quedé pillado con la entrevista que concedieron los Duques de Sussex, Harry y Meghan.

¿Qué fuerte, no? Fíjate como anda la monarquía inglesa, ríete tú de la española, aquí somos unos pringados, allí lo hacen todo a lo grande. A mi, si te digo la verdad, me dejaron de piedra los pobrecitos tortolitos con sus declaraciones.

¡Madre mía! Las cosas que contaron, me pusieron el vello de punta. ¡Te lo juro! Sobre todo lo del racismo en la Corte. ¡Por Dios!. ¡Ah! ¿Y lo de las intenciones de suicidio de Meghan? ¡ Que fuerte, que fuerte! Lo de esta pobre chica es un sin vivir. Y uno que pensaba que está gente vivían en un cuento de hadas. ¿O del cuento?

Y es qué hoy en día no sabes por donde va a saltar la noticia. Las realezas están de moda y por una simple entrevista les sueltan siete millones de euros para que cuenten las miserias de su ilustre familia. ¡Vivir para ver! Y los humanos somos tan y tan retorcidos y cotillas que han habido cincuenta millones de telespectadores viendo el gran notición del siglo. De pena.

Nada, lo nuestro en España es de aficionados, si comparamos nuestra monarquía con la británica. Que sí, hombre que sí, unos cuantos milloncejos de euros perdidos del Emérito Juan Carlos I por aquí y un par de vacunas de las infantas Elena y Sofia por allá. Si es qué ni para esto los españolas sabemos estar a la altura.

 ¿Pero te has dado cuenta con los líderes políticos ingleses?. Pues eso, qué si hay que vacunar se vacuna a toda la la población en un par de meses, no como aquí que incluso para esto andamos con miserias. 

¡Spain is different!

Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ.

miércoles, 10 de marzo de 2021

EFECTOS SECUNDARIOS DE LA PANDEMIA.

Ya no soy el mismo de antes de la pandemia, en serio te lo digo, cuando me levanto por la mañana y me miro en el espejo me veo cada día una patita de gallo nueva. Al principio no le daba importancia, pero después de un año de clausura esto empieza a tener mala pinta.

Me preocupa y va mermando mi moral. No te rías, que no tiene gracia, porque más que patitas de gallo parece que tengo un gallinero en cada ojo. Y no me hago a la idea de envejecer prematuramente después de toda la vida de cuidar mi cutis como oro en paño, ahora me veo como un viejo decrépito.
Esto no hay crema, por cara que sea, que lo arregle. Porque esas arrugas vienen de dentro y allí no hay cremita que llegue, pero de muy adentro, diría que viene directamente del cerebro.

¿Será qué con todo eso del confinamiento, las restricciones y los horarios duermo como una marmota y me está afectando el cutis y la mente? Vamos a ver, que esto no es normal ¡Puñetas! Qué he leído decenas de libros, he visto todas las series y películas de Netflix. He escrito la biblia en verso, cuentos y relatos hasta quedarme sin tinta en el tintero. 

Pero lo peor de todo ¿sabes que es? Pues tengo de confesarte, avergonzado, que he aumentado dos tallas, y esto, esto, no lo soporto. Me he tirado al vicio de comer chucherías; me alimento de chocolate, galletas, pasteles y bombones, mientras miro el programa de Jorge Javier y Belén Estaban, y esto te demuestra que he llegado al límite de mis posibilidades. 

Me he puesto como un lechón. Paso de puntillas por delante de la bascula y voy todo el día en chándal y camisetas de la talla XXL. El sofá no me acoge ... me abraza y me quedo dormido como un angelito. Tengo miedo de salir de compras para no contagiarme y deseo que terminé esta tormenta perfecta de ola sobre olas de restricciones.

Cuando vuelva a salir a la calle no me va a reconocer ni mi madre. Voy a llamar al 112 para que me internen en un manicomio,  porque esto se está convirtiendo en una auténtica pesadilla.

- Servicio de emergencias. Dígameeee...

Colección: CRÓNICAS  DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIO.

martes, 9 de marzo de 2021

UN CONSEJO DE MI PADRE VALÍA MÁS QUE MIL PALABRAS

Mi padre fue un filósofo a la vieja usanza. Era un hombre de campo con poca letra, pero con muchas ideas y más listo que el hambre. 

Con diecisiete años pegaba tiros en las trincheras en una guerra sin sentido entre hermanos. Salvó la vida de milagro, tras recibir un balazo en la cabeza. Me contaba historias de los tiempos de la posguerra, de las vicisitudes para sobrevivir en aquellos duros años. De los trabajos a destajo sin horario por cuatro perras gordas y de las precarias condiciones con que la gente sobrevivió durante varias décadas. Unas de sus frases favoritas era: - No te creas nada, todo es mentira. La vida es una película, todo está amañado

No, no fue fácil para un joven con la ilusión de ponerse al mundo por montera, que tu padre te viniera con estas monsergas. Embravecido y enardecido quise apuntarme en varias asociaciones de aquellos años franquistas. Consiguió quitarme de la cabeza aquellas ideas apelando a mi supuesta inteligencia. Cosas y casos que ahora le agradezco por aconsejarme a seguir con mis propias creencias.

Con el tiempo le he dado la vuelta a la tortilla: Ahora soy yo un filósofo de letras, de pocas ideas  y más tonto de lo que él hubiera deseado. Pero los consejos que me dio todavía siguen vigentes. Si realmente te das cuenta y hurgas en las vísceras de cualquier noticia siempre encontraras un mensaje oculto con lo que quieren convencerte de algo que tú nunca te hubieras imaginado. No tan solo en política sino en cualquier asociación social o de creencia religiosa. Todo es válido para captar personajes a quienes les ofrecen el oro y el moro para convertirlos en adictos a una causa que les promete vivir con el mínimo esfuerzo. Mentes débiles sin ideas a los que alimentan con promesas de poder y riqueza. 

Nada que objetar, cada uno es libre de elegir y expresarse libremente: A quién Dios se la dé... San Pedro se la bendiga.   


Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ

lunes, 8 de marzo de 2021

LAS CLOACAS.

Vasta ya de imputados, de corruptos y de vergüenza ajena a los atropellos a nuestra democracia. Vasta de engañar al pueblo y hacernos comulgar con ruedas de molino. ¡Digamos basta! A esta clase de políticos que se pasan más tiempo en los juzgados que en sus puestos de trabajo. ¡Qué se dejen de tonterías! Qué cobran una millonada para tocarse las narices mientras nos echan las migajas. ¿Quién se han creído que son? Pues sabes qué digo; Qué son unos pringados, si trabajaran en una empresa privada durarían tres días.

Mienten más que hablan. Que sí, hombre que sí. Que compran los votos a los menos agraciados con limosnas de unas pagas indignas. Vais a durar dos telediarios porque no dais la talla. Sois unos aficionados de tres al cuarto, no merecéis el sillón donde reposáis el trasero. Salís en la foto a codazo limpio y os pasáis todo el día contemplando el ombligo.

Usáis el parlamento para lanzar insultos impropios de representantes del pueblo. Escondéis información y mentís vilmente  y cuando salís a informar se os hace la picha un lío porque no soy de recibo. Ya esta bien de mentir al pueblo y querer salir de puntillas. Siempre estáis discutiendo entre partidos a ver quién la tiene más grande... la culpa. Habláis de complots, intrigas, conspiraciones y de cloacas.

La CRÓNICA de hoy la dedico a las famosas "CLOACAS" y voy a tirar de la cadena para que desparezca todo este mal rollo por la alcantarilla...

Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ.

sábado, 6 de marzo de 2021

A LA CUARTA IRÁ LA VENCIDA.

Ha pasado un año desde el primer caso de COVID-19 en Ibiza y parece que desde entonces no hemos aprendido nada y empezamos de nuevo con las tonterías. Cada uno va a su bola y le importa un pepino su vecino.
Vale, me he dado cuenta que hablamos de seres humanos y elegimos el camino que más nos conviene; protestamos y damos pataletas como niños pequeños. ¿Egoístas? ¡Nooo, que va!

Las cosas no son tan complicadas, con la experiencia deberíamos habernos dado cuenta que si las hacemos con prudencia podemos llegar a todos los sitios. Pero si abren otra vez las puertas nos vamos a cagar patas abajo por cuarta vez. Y no digo que en alguna de estas olitas que vienen y van el virus pille algún familiar y entonces nos pondremos como un orangután contra el capullo de turno que ha dictado las normas.

¿A que jugamos, a la ruleta rusa?  ¿A que puñetas viene esto de las manifestaciones, a que viene esta necesidad de repente de viajar por Semana Santa? Solo hace unos días estábamos todos encerrados en casa como presos. Y ahora queremos salir como si no hubiera un mañana. Vamos a estar tranquilos hasta que nos toque el turno de vacunarnos.

Ahora solo es cuestión de paciencia. Pronto te llamarán del centro de salud y te pondrán la vacuna y estarás inmunizado, pero no por ello podrás hacer lo que te dé la gana, porque habrán otros que estarán esperando su turno. En el fondo es solo cuestión de respeto hacia nuestros semejante. No, que no es aquello de... "Ande yo caliente y ríase la gente". No.

Sabéis que os digo: ¡Que hagáis lo que os pase por las narices! Salir de vacaciones, manifestaros por el precio del café o por cualquier cosa que tengáis el derecho de protestar. Allá cada uno con su conciencia.

Lo que más me preocupa es que habremos suspendido el año y tendremos de repetir curso ...


Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ. 

jueves, 4 de marzo de 2021

PSICÓLOGO, UNA PROFESIÓN EN AUGE

El otro día desayunando con un buen amigo del instituto, traumatólogo, me comentaba que esta pandemia, además de muertos y de unas consecuencias económicas imprevisibles, nos dejaría graves secuelas psicológicas para la mayoría. Sobre todo para los que tengan una edad comprendida entre los 25 a los 40 años que deberan ser tratados por psicólogos. Durante una década la profesión de psicología será de las más demandadas y rentables. Buen consejo para los futuros universitarios.

- ¿ … pues que quieres que te diga? Tampoco será para tanto.-Le contesté reflexionando brevemente. Esto se soluciona con la apertura de los bares, tabernas y cuatro salas de fiesta y en tres días todos cuerdos.

Me contestó que el tema era serio y que no me lo tomara a guasa, que habría una generación perdida que cambiarían los hábitos y las costumbres en busca de la felicidad perdida. 

Y yo erre que erre, seguía con mi filosofía de bares y tabernas, de charlas con los amigotes hasta las tantas y volver a casa con dos copas de más y más contento que unas pascuas. Le recordaba que en nuestra generación se habían curado muchas depresiones y traumas, que se habían encontrado almas gemelas para toda la vida cantando el "Asturias patria querida". Le recordé que los camareros son grandes psicólogos, que por dos rondas más te escuchan hasta altas horas de la madrugada.

Mi amigo, no daba crédito a mí filosofía. Creo que llegó a pensar que yo debía de ser alcohólico o tonto, o ambos a la vez. Sin mostrar rechazo a mí forma de entender el mundo, siguió debatiendo con sus validos argumento.

- Qué equivocado estás amigo, mal vamos si tenemos de ahogar nuestras penas en alcohol y confesarlas al camarero de turno. Esta generación actual, mis hijos y los tuyo, no están para estás tonterías. La vida se les hace corta y un par de años perdidos para ellos es media vida. Tú seguirás igual, insistiendo en tú particular forma de entender la vida, ya no puedes volver atrás en el tiempo, nos hemos hecho mayores. Pero a ellos les queda un largo camino por recorrer, no les gusta lo que están viendo y no quieren morir sin vivir el día a día. Buscan nuevas experiencias. 

La teorías de mi amigo fueron aplastantes. Me quedé sin argumentos y cambiamos de tema, nada importante, lo normal, lo cotidiano. Nos despedimos con un saludo militar y nos emplazamos para desayunar otra mañana. Un buen tipo el traumatólogo.

Quedé solo en la mesa sentado frente al mar, mirando la silueta de mi pueblo. Pensé que mi querido amigo tenía toda la razón del mundo: Esta loca pandemia está cambiando algo en nosotros, algo que a nuestra generación se nos ha ido de las manos aunque nos cueste aceptarlo.

Ahora estoy dudando entre pedir un cubata o llamar a mi psicóloga para pedirle hora para mañana...


Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIO.

NOCHE DE LUNA LLENA IA

NOCHE DE LUNA LLENA.   Aquella noche la luna bailaba sola.  Se desperezaban los gallos en el instante en que el cuerpo de mi amada  iluminab...