miércoles, 7 de marzo de 2012

MUERO SIN REMEDIO EN CADA BESO

¡Qué finura envuelve la habitación
cuando Ella se desnuda!

De noche, la luna nos espía.
De día, el sol la calienta.

¡Qué fortuna descubrir en
mis manos una joya tan fina!
Con olor a magnolia, beso a beso,
la razón me sisa.

Loco de placer, rozo con ternura
su piel cautivadora.
Y juro por Cupido, que sabe a miel
¡a miel y a queso!

Y siento en el vientre un fuerte golpeo
cuando Ella me besa.
Y las lianas de mis brazos
se enredan por su cintura sin remedio.

Sus pezones, se clavan como espinas,
cuando mi mezquino cuerpo...
sobre Ella se posa.

Niña seductora,
niña de carne y huesos,
cuando me haces el amor,
me bulle la sangre...
y muero como Romeo.

 Colección Puntas de lápices


DONDE EL VIENTO LA LLEVÓ.

DONDE EL VIENTO LA LLEVÓ. Aquella noche el viento soplaba con tanta fuerza que, al ir a cerrar las ventanas, una ráfaga traviesa se la llevó...