me miras con una carita muy seria.
Si te digo que no te quiero,
te echas a llorar.
¿Qué tengo que hacer, vida mía,
para verte sonreír?
Si tú no me dejas que te toque...
¡ni para hacerte cosquillas!
Colección Pescador de ilusiones
Escribo poemas a la soledad, para hacerle compañía, haciéndole la espera más corta y más dulce la sonrisa. Soy de los que creen en el sonido del silencio o de los que habla con el mar. ¡Soy de aquellos que la gente piensa que estamos locos!
DONDE EL VIENTO LA LLEVÓ. Aquella noche el viento soplaba con tanta fuerza que, al ir a cerrar las ventanas, una ráfaga traviesa se la llevó...