Por la mañana,
llega el mar
a mi bahía
vestida
de azul cielo.
Y por la noche,
vuelve mar adentro
vestida de negro
como el mismísimo
infierno.
infierno.
Colección Mi viejo álbum de fotos
Escribo poemas a la soledad, para hacerle compañía, haciéndole la espera más corta y más dulce la sonrisa. Soy de los que creen en el sonido del silencio o de los que habla con el mar. ¡Soy de aquellos que la gente piensa que estamos locos!
DONDE EL VIENTO LA LLEVÓ. Aquella noche el viento soplaba con tanta fuerza que, al ir a cerrar las ventanas, una ráfaga traviesa se la llevó...