martes, 13 de marzo de 2012

CALOR DE ESTRELLA

Escondido
              como un ladrón
en las penumbras
              de la noche,
robaré las puntitas
              de las estrellas,
y cachito a cachito,
              las guardaré en un cofre.

Y cuando tú duermas,
              en el más absoluto
              de los silencios,
las iré extendiendo
              por toda la casa
              para que no tengas frío.

Y la más encendida de todas,
              la esconderé entre las sábanas
                         ¡para que duermas calentita!

                     Con Cariño a Lisa ojos azules, en su aventura por Australia.
 Colección Puntas de lápices

DONDE EL VIENTO LA LLEVÓ.

DONDE EL VIENTO LA LLEVÓ. Aquella noche el viento soplaba con tanta fuerza que, al ir a cerrar las ventanas, una ráfaga traviesa se la llevó...