Y si fuera el caso
que de mí ella dudara,
yo me sentiría desolado.
Y digo de verdad
que soy como una tortuga
que se arrastra lentamente
hacia su abrazo.
Para mi amiga Lisa de Australia
Colección Puntas de lápices
Escribo poemas a la soledad, para hacerle compañía, haciéndole la espera más corta y más dulce la sonrisa. Soy de los que creen en el sonido del silencio o de los que habla con el mar. ¡Soy de aquellos que la gente piensa que estamos locos!
DONDE EL VIENTO LA LLEVÓ. Aquella noche el viento soplaba con tanta fuerza que, al ir a cerrar las ventanas, una ráfaga traviesa se la llevó...