Qué corta se hace la noche, cuando dos cuerpos se entregan al placer del amor, teniendo como testigo la oscuridad del cielo.
Y es entonces cuando tú te conviertes en luna, ella en estrella errante,
los besos en luz plateada y las caricias forman parte del firmamento. Allá
arriba, donde casi ni te ven, tan fuerte se vuelve el deseo, que se vuelven
pedacitos de cielo.
Vuelan por el espacio los amantes, a lomo del caballo blanco, a la grupa del
caballo negro. Noches en que los aromas del cuerpo se diluyen y se trasforman
en romántica lluvia de meteoritos.
Colección 💯 PALABRAS DE COLORES BRILLANTES.
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