¡Y justamente me empujaron un día que no llevaba alas!
Iba precipitándome contra la tierra irreversiblemente, porque nadie ponía remedio y sentí pánico, porque iba a dar con mis pobres huesos contra el suelo.
¡Por favor, que alguien me pareeee que no llevo alas!
¡Por favor, que alguien entre en mi sueño y me despierte!