EL COLECCIONISTA DE SUEÑOS
En mis sueños te presentas en forma de nube de algodón que gravita en el cielo. Eres blanca y ligera. Así apareces cada noche, endulzando mis sueños desde el instante en que tu boca encuentra la mía.
La luz de tu sonrisa me sonroja y el simple roce de tus labios se convierte en vino dulce que acelera mi corazón mientras me miras. ¡Oh, canción de ángeles celestiales! Me elevas con ese primer beso que se posa lentamente sobre mis labios.
Y grito a los cuatro vientos que eres mía, ¡eres mía!, aunque solo sea mientras dure este sueño del que nunca quisiera despertar.
Te miro y extiendo mis redes hasta el fondo de tus ojos verdes. Allí intento atrapar el instante, detener el tiempo, impedir que la noche termine. Y en las redes de mi amor queda enredado tu recuerdo, entre cantos de sirenas y algas marineras, mientras yo me convierto, sin saberlo, en un coleccionista de sueños.
Pero siempre llega ese injusto instante.
Despierto.
Abro los ojos y tú ya no estás.
Entonces recojo lentamente las redes de mi sueño, todavía húmedas de mar y de ti, y regreso con ellas vacías a mi realidad más desesperante.
Aunque esta noche, cuando cierre de nuevo los ojos, volveré a lanzarlas al mar.
Colección: A MI MANERA