jueves, 8 de octubre de 2026

¿A QUIÉN LE CUENTO YO ESTO?

¿A QUIÉN LE CUENTO YO ESTO?

¿A quién le cuento
que tengo el corazón roto,
que oigo a los demonios
golpear la puerta del cielo?

Desde mi ventana
veo a la gente pasar,
a otros desayunando en el bar.
La vida sigue ahí fuera…
y yo sigo aquí, solo,
mientras ella ya
estará lejos, muy lejos.

No consigo olvidarla.
Llegó tan al fondo de mi alma
que ni el desgaste de mi recuerdo
consigue arrancarla de mi memoria.

Y al llegar la noche cerrada,
un negro velo cubre el día.
Entonces vuelvo a pensar
si aquello fue realidad
o pura fantasía mía,
inventada por dos amantes
que se perdieron entre la piel
y dejaron que las manos
hablaran por sí solas.

¿Y ahora qué haré
con tanta noche estrellada?
¿Qué haré con estos ojos
cansados de mirar la nada?

No volveré a sentir su piel
sobre la mía, ni ese calor
que se llevó con ella,
dejándome la piel fría
y desangelada de caricias.

No esperaré las primeras
luces del alba para verla alejarse
una vez más, calle arriba,
para perderse en la ciudad.

Y aquí me tienes,
dándole vueltas
a una historia 
sin vuelta de hoja,
a un cuento de amor
del que no quedaron
ni las migajas.

Aquella última noche,
desapareció de mi vida,
mientras la aurora
apagaba los últimos luceros.

Al final he quedado solo,
escuchando a mis demonios
golpear, una y otra vez,
la puerta del olvido.

Colección: A MI MANERA.

martes, 6 de octubre de 2026

CÓMO AMAR SIN SER AMADO.

CÓMO AMAR SIN SER AMADO

La luna me guía hacia sus brazos y, aunque conozco el camino, siempre llego a ella como quien se pierde por primera vez. Mi corazón va descalzo, con la duda clavada en el pecho: si ella me ama o si solo sabe hacerme creer que vivimos en un cuento.

Siento su piel sobre la mía y el mundo se queda al otro lado de la puerta. Sus labios tienen esa dulzura peligrosa que me hace olvidar todas las promesas que me hice antes de verla. Después, cuando la noche se queda en silencio, me acurruco en su ombligo como si allí pudiera esconder todo lo que me duele.

Necesito acariciarla, recorrer cada rincón de su cuerpo, y entonces me vuelvo prisionero de sus juegos, de esa manera suya de acercarse y alejarse sin decir ni media palabra.

A fuerza de idas y vueltas he aprendido a ser un buen amante, pero en cada despedida me siento  más frágil. Cuando ella se marcha, la casa se vuelve a llenar de silencios.

No hay pastillas, ni remedios, ni médicos capaces de curar estos síntomas de amor enfermizo. Porque hay fuegos que quedan ahi dentro y arden lentos, cuando me quedo solo con mis pensamientos. 

Colección: A MI MANERA. 

domingo, 4 de octubre de 2026

LA VIDA SIGUE IGUAL

LA VIDA SIGUE IGUAL.

Aquella noche miré al cielo.
Y nos miramos 
fijamente a los ojos.

En el mismo lugar. 
Con las mismas estrellas.

Pero yo, 
no era el mismo

Algo había cambiado 
en el alma mia.

¿Qué pasó?

Nada. O tal vez todo.

De pronto, mi vida 
cobró sentido.

Cada paso. 
Cada espera.

El destino me llevó 
en volandas hasta la luna.

Y entonces lo entendí:

Todo estaba perfecto. 

La vida continúa... 
Tic-tac. Tic-tac.

Autores del poema: Sílvia Balañá 
y Juanjo Cardona 

Colección: A MI MANERA

viernes, 2 de octubre de 2026

NOCHE DE LUNA LLENA

NOCHE DE LUNA LLENA.
 
Aquella noche la luna bailaba sola. Se desperezaban los gallos en el instante en que el cuerpo de mi amada iluminaba las sábanas de lino. Quedó colgado un suspiro en el cielo, mientras mis manos seguían acariciando sus recónditos rincones, en el instante en que sus uñas surcaban mi espalda.

Sin dudarlo, se montó a la grupa de mis huesos y, sin dar tregua, cabalgó por el sendero del deseo, silenciando mi boca con interrumpidos y largos besos

Mientras, allí donde brillan las estrellas, los ángeles, se morían de envidia y la luna se escondía sonrojada. Aunque no fuera suficiente para cesar la pasión de dos intrépidos amantes.

Acarició el viento mi cara, cubrió la luz su cuerpo de color esmeralda. Revolotearon las primeras gaviotas, mientras nosotros seguíamos  buscando tesoros extraviados.

Voló la paloma, maulló el gato y repicaron las campanas de la iglesia del pueblo, por dos amores encendidos de amor y sexo.

Colección: A MI MANERA. 

miércoles, 30 de septiembre de 2026

PRINCESA DE MIS SUEÑOS.

PRINCESA DE MIS SUEÑOS

Vos, princesa, os preguntáis
qué habéis visto en un hombre
como yo.

Mortal,
banal,
demasiado normal
para vivir en vuestros sueños.

Y yo me río.

Porque no hubo hechizos,
ni pócimas,
ni conjuros.

Bastó con miraros
mientras hablabais,
con reírme de vuestras gracias
y guardar vuestra risa
como quien encuentra
algo que no sabía que buscaba.

Después miré el cielo.
Busqué vuestra estrella
entre miles de luceros.

Olí la misma flor
en aquel jardín inmenso
y caminé a vuestro lado
por un bosque encantado
donde hasta el silencio
parecía esperarnos.

Quizá el hechizo
fuera simplemente ese:

que vos mirabais el mundo
y yo empezaba a verlo
con vuestros ojos.

Mientras soñabais
con un príncipe azul,
yo ya os había elegido
mucho antes
de que aparecierais
en mi sueño.

Y una noche,
sin saber cómo,
nuestros sueños
se encontraron.

Decidme, princesa:
¿quién necesita magia
cuando dos almas
se reconocen?

Pero ahora debo marcharme.

No lloréis.
Los príncipes de los sueños
siempre sabemos regresar.

Aunque hay algo
que no os he contado:

también los príncipes
tenemos nuestras debilidades.

Y si alguna noche
no me encontráis
en vuestro sueño,

cerrad los ojos,
pronunciad mi nombre
y llamadme.

Porque quizá,
princesa mía,
esta vez sea yo
quien esté esperando
que alguien venga
a rescatarme.

lunes, 28 de septiembre de 2026

DOS ALAS GEMELAS.

DOS ALAS GEMELAS.

Allí estaba mi ángel,
en lo más alto del cielo,
volando como un pájaro
entre nubes blancas,
brillando como un diamante
y agitando sus alas,
entre rayos de sol dorados.

Jugueteaba con el viento,
igual que una niña en la orilla,
jugando con las olas
de espuma blanca.

Y yo la miraba, perdiendo la noción 
del tiempo, absorto, siguiendo 
con la mirada sus acrobáticos vuelos.

Hasta que cerraba los ojos
y soñaba que también tenía alas,
dos grandes alas blancas
para volar a su lado,
de un lado al otro del cielo,
sin miedo a lo desconocido.

Cuando el amor nos llama,
no existe ni tierra ni cielo,
solo dos corazones volando 
bajo el mismo cielo.

Y allí estaba yo, cada mañana,
al despuntar el alba,
esperando volver a ver a mi ángel,
para aprender a volar
cogido de su mano.

Colección: A MI MANERA.

sábado, 26 de septiembre de 2026

HAY AMORES QUE MATAN AL EGOISTA.

HAY AMORES QUE MATAN AL EGOÍSTA. 

Me siento perdido en mi propio destino. Escucho una voz en mi interior que me atormenta: no es otra que la voz de mi conciencia.

Con ella mantengo interminables conversaciones. Recordamos cuando éramos novios y discutimos sobre cómo el amor, con el paso del tiempo, puede transformarse hasta parecer de otro hemisferio.

Y yo, como un estúpido, te sigo amando. Le doy mil vueltas a todo lo que un día fue y nunca más volvió. Porque nuestro amor se partió en mil pedazos y no supimos recoger los trozos que, poco a poco, fueron desapareciendo.

Hoy mi orgullo ha caído al suelo como un juguete roto. Llevo a cuestas el peso de la luna sobre mi espalda y avanzo cansado, desfallecido, arrastrando este puñetero ego que ya no me sirve de nada.

Y así van pasando los días, mientras intento recomponer el jarrón de porcelana que se rompió en nuestra habitación, sabiendo que, aunque logre unir todos sus pedazos, jamás volverá a ser el mismo.

Colección: A MI MANERA.   

¿A QUIÉN LE CUENTO YO ESTO?

¿A QUIÉN LE CUENTO YO ESTO? ¿A quién le cuento que tengo el corazón roto, que oigo a los demonios golpear la puerta del cielo? Desde mi vent...