¡Cómo se alargan las montañas
que llegan arrastrándose hasta la orilla
para dar la bienvenida al inmenso mar!
Yo, amada, entrego mi amor
a golpe de olas de espuma salada.
A veces, me rebosan y me ahogan…
y sobrevivo con el recuerdo de un beso.
¡En alguna ocasión te imagino,
te imagino tan cerca y a veces tan lejos,
como ahuyentándote de mi playa!
Y es entonces, ¡sólo entonces amada!,
cuando oigo las olas golpear
violentamente contra los arrecifes
y al viento silbar entre pinos verdes.
Poema a las olas que acercan y alejan amores
