sábado, 19 de diciembre de 2020

¿VOTO O VIDA? ESTA ES LA CUESTIÓN...

Vaya por delante que nunca he sido partidario de las fiestas navideñas. Me parecen una pantomima exagerada de amor y consumo. Aunque no les hago ascos a las reuniones familiares aunque sea una vez al año.

Tenemos un grave problema sobre la mesa y nunca mejor dicho. Faltan cuatro días y todavía no sabemos cuantos seremos a comer la nochebuena y el día de Navidad entre família y allegados. Y mucho menos lo que debemos comprar para cocinar. Sera toda una incógnita hasta que nos den las órdenes pertinentes las autoridades competentes.

Así que no tendremos más remedio que salir corriendo el día que los geraldifes y sus cabezas pensantes, decidan dar los últimos retoques a los protocolos. ¡Mira que son rebuscados! No son capaces de coger decisiones extremas y mandarnos a todos a casa y encerrarnos a cal y canto. Esta claro que si habren la mano: los Reyes Magos, nos traerán una tercera ola en forma de tsunami que te vas a cagar patas abajo y, si cierran el puño, les caerán criticas como puñales. 

¿Voto o vida? 'to be o not to be'

No, no me gustaria estar en su pellejo. Yo lo tendría claro: Todo el mundo a su puñetera casa y los allegados que se busquen la vida. Con lo que me ahorraría compraría: un jamón de jabugo pata negra, un pavo relleno. Una caja de vino y otra de cava del mejor del mercado. Y ha celebrarlo con mi parienta por todo lo alto. ¡Ala, y a dormir la mona!

Que manía en no querer reconocer que estamos de pandemia hasta las orejas. !Ala, ala! Todo el mundo por la calle de compras como si no hubiera un mañana. Pues sí, sí que lo habrá, y toda una vida por delante para celebrar Navidades y comprar regalos.

Pero esto será el año que viene, que habrá tiempo para todo y para todos con la nueva vacuna que ya la tenemos ahí apuntito en la nevera. Nos salvaremos de esta locura y volveremos a ser los de antes y nos podremos hacer los chulos en los bares contando batallitas del Covid-19. 

Pero claro, habrán unos cuantas millares de personas que se habrán muerto sin poder compartir estas Navidades con sus seres queridos. Y todo porque unos cuantos descerebrados actúan como si no les importasen las vidas ajenas.

Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ. 

jueves, 17 de diciembre de 2020

DAR DE COMER AL HAMBRIENTO.

¿Debe haber algo más triste en esta vida que pasar hambre? Y más si añadimos que vivimos en un país civilizado con un alto nivel cultural. Pues sí, con todos estos méritos, en este país son miles las personas que ni hoy ni el día de Navidad tienen ni tendrán nada que llevarse a la boca. 

Y no son tan solo unos pocos sin techo, sino que habrá un gran número de personas de clase media, que por culpa de la pandemia, se han quedado sin trabajo y no disponen de medios suficientes para alimentar a sus familias. Y esto es triste, pero que muy triste. En un estado de derecho como el nuestro esto no debería suceder bajo ningún concepto. Digo.

No, no debería permitir el gobierno, ni ninguna institución, que ningún español tuviera de mendigar un plato de habichuelas en largas colas de asociaciones como Caritas, Cruz Roja, Manos Unidad o donaciones particulares de bancos de alimentos que tengan de hacerse cargo de ellos para que puedan alimentarse.

Somos un pueblo, somos ciudadanos de una Nación. Se trata de ser una gran familia unida y en una familia, nadie debe pasar hambre. No debería haber una España de dos mesas. Las instituciones deberían gastarse menos en artilugios navideños: lucecitas, arbolitos, carrozas de Reyes Magos y repartir más en alimentos para los necesitados si los hubiera.

Mi nieto ha escrito una carta a los Reyes magos de Oriente y ha pedido un solo juguete para él y ha dejado escrito que no necesita nada más, que si hubieran otros presentes que se lo llevaran a los niños más necesitados. Mi nieto tiene 10 años y tiene más amor y conciencia que algunos mandamases que podrían medir mejor las necesidades de su pueblo. Igual a estos gerifaltes si les dieras un papel en blanco y un bolígrafo también se les ablandaría el corazón y pedirían a Santa Claus... "dar de comer al hambriento".

Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE  QUE LO PARIÓ. 

martes, 15 de diciembre de 2020

EL BECERRO DE ORO

No me puedo creer como estos listillos suplican nuestro voto para luego largarnos que nos debemos jubilar a los 67 años. Después de una larga vida laboral aportando capital a las arcas del Estado, y todo para que ellos vivan mejor que el resto de los españoles. 

¿Alguien ha visto políticos con esta edad en el Senado o en las Cortes? ¿Alguien se imagina un país gobernado por carcamales? ¿A qué no? No señor, quienes hacen estas leyes saben o deberían saber, que a esta edad el cuerpo y la mente no están para grandes esfuerzos y que las metas de las personas ya estan cumplidas y nos merecemos un retiro digno. Jubilado = Júbilo 

¿Qué tipo de trabajadores conocen que puedan mantener su trabajo hasta esta edad? Se imaginas un bar con un cocinero de 64 años, una camarera de 63 y un abuelo de 66 sirviendo en una terraza. O una fábrica con empleados de 66 años en una cadena de fabrica de coches.

¿No ha sido suficiente la aportación al país despues de haber trabajar 35 años o más, que además tengamos de morir al pie del cañón? Vamos, esto es una desfachatez. Y todo para ahorrarse el pago de la jubilación de un par de añitos más y esto si no morimos antes.

Por favor, salgan ustedes de su burbuja y vayan a la calle y conozcan a sus conciudadanos; a los albañiles, pintores, taxistas, mecánicos, campesinos,  camioneros, repartidores. También a los sanitarios, empleados de banca, autónomos y tantos y tantos currantes que si llegamos a esta edad lo hacemos con más reuma y artritis que gloria.Y todo para ahorrarse unos euros de mierda que luego algunos corruptos se los llevan al extranjero y si te he visto no me acuerdo.

Hagan ustedes lo que quieran con los abuelos y las abuelas de este pais. Pero no se olviden que a este paso dentro de unos años estaremos mucho peor por poco que se lo propongan. Porque la gente como ustedes, con estos grandes sueldos son los que sobran. 

¿Como quieren que alguien dé trabajo a los 55 ó a los 60 años o más? Ya no damos ningun tipo de perfil para buscar un empleo. No nos quiere nadie. Además os puedo asegurar que la mayoria estamos más tiempo en la lista de espera de la Seguridad Social que en nuestros puestos de trabajo.

¿Saben una cosa? Pues qué a este paso no habrá dinero para pagar la jubilación de los españoles. Porque se lo habrán pulido en construir un becerro de oro... lo que les sucede a sus "señorias" es que están endiosados.

Colección: CRÓNICAS  DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE  QUE LO PARIÓ. 

sábado, 12 de diciembre de 2020

¡MADRE MIA, LA QUE SE AVECINA!

¡Madre mía, la que se avecina! Después de la publicación del Banco de España del PIB de las previsiones para los próximos años. Apaga y vamos. Han venido a decir con cifras en la mano que nos viene encima una mierda de 2021. O sea, que entre trimestre y trimestres a la baja y siendo optimistas, nos olvidemos de lo se ha dado por llamar; la normalidad, al menos a lo referente a la economía, que al fin y al cabo es la madre del cordero.

Mudo me he quedado, los números están reñidas con las letras y en este apartado juro que no entiendo nada, pero me da muy mala espina, porque cuando los de los cuartos salen en primera fila es para endiñarte malas noticias. 

Seguiremos sumando ruina y engrosando el paro y cada vez habrá menos posibilidades para conseguir un trabajo. Las números siempre son fríos y no entienden de política ni de sentimientos. Ahí lo dejan y cada uno a su manera que saque sus conclusiones. Seguramente estas cifras no serán para todos iguales. Algunos seguirán engordando sus cuentan, pero otros muchos no tendrán ni para tabaco.

No hace falta ser economista para comprender que se nos ha ido de las manos y nos esperan tiempos de hambre. La vacuna evidentemente será la solución, pero a medio y largo plazo. Date por avisado.

De momento ya nos han fastidiado las Navidades. No salimos de una que ya nos anuncian que no nos hagamos ilusiones, que todavía lo peor esta por llegar y esto siendo optimistas. Que Dios nos coja confesados... y tú y yo que lo veamos.


Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ.

jueves, 10 de diciembre de 2020

VIVIR EN UN PAIS MULTICOLOR.

Vivimos en un mundo de Yupi. Aquí nunca pasa nada. Vamos, menudeces que apenas tienen importancia. Y si fuera el caso que los pillaran en algún renuncio, pues nos dicen que no les consta y se quedan tan panchos.

Nada nuevo. Esto es normal, lo cotidiano, vamos que ya nos tienen acostumbrados. Se pasan la pelota de uno a otro y de oca a oca y tiro porque me toca. Esto es un no parar. No solo por lo de la pandemia, que con esto ya deberíamos tener bastante. Pero se empeñan en estar siempre en el candelero. Les encanta ser los protagonistas de la película, de las portadas de los periódicos, de las noticias de la TV. Tampoco se pierden ninguna oportunidad de estar en los programas de debates mostrando palmito. 

Nada, que después de tanta presencia y elocución sacas en claro que lo tienen todo controlado, mientras el pueblo permanece contento, pero engañado. 

Un país en quiebra al borde del abismo. Las empresas de trasportes: aviones, barcos y autobuses. La hostelería, el turismo. Manifestaciones en todo el país. No, no pasa nada. Para ellos, estos problemas no son de su incumbencia. Pero sí que han encontrado un agujero en hacienda y eso será un hecho imperdonable para los infractores. Que se atengan a las consecuencias. Hasta el Emérito esta pagando los atrasos por si acaso le cae el peso de la justicia sobre su corona.

Y mientras, los migrantes se pasean libremente por la península a su libre albedrío. Pero a ellos, los que lo deberían saber, pues mira por donde "no les consta". Están de coña.

Pues mira por donde yo tampoco sé si tirarme a las vías del tren o al maquinista. Porque lo que más me duele, no es que las cosas sean como son, que bastante desgracia tenemos. Lo que llevo mal, muy mal es que me tomen el pelo.

Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ.

lunes, 7 de diciembre de 2020

HACIENDA SOMOS TODOS, INCLUIDO EL EMÉRITO.

El tema de hoy es peliagudo, por que a nadie le gusta hablar del fisco, no sé porqué será, si todos cumplimos con nuestra obligación de buen ciudadano, no sé a que vienen estos sudores fríos.

Cada vez que cogen algún defraudador de renombre parece que han pillado a un presunto asesino, lo hacen público a bombo y platillo como si se tratara de un linchamiento y al final salen de rositas pagando una multa. 

Desde Lola Flores hasta Messi han tenido problemas con Hacienda Pública. Eso sin mencionar a otros políticos, artistas, empresarios y deportistas famosos que han hecho un flaco favor a los españoles que suelen pagar religiosamente. Y así no es de extrañar que el Emérito fuera pillado en falta con sus obligaciones al día siguiente que se convirtió en un simple españolito. Es un decir.

El hombre se había acostumbrado a ser príncipe y Rey. Vamos, que ni se sabe desde cuando le viene este beneplácito de no pagar ni un euro al fisco. Él, en su presunta ignorancia, se debió preguntar de que le había servido trabajar durante tantos años, si ahora tenía de devolver a las arcas del estado, lo que tanto le costó ganar siendo Rey de España. El puto amo. Esto lo pensamos todos cuando llegamos a jubilarnos y aunque a regañadientes seguimos pagando.

No, no es un país que demos ejemplo con el tema de pagar impuestos. Aquí desde el Emérito al barrendero defraudamos lo que podemos. Cada uno en su justa medida hacemos nuestros chanchullos para defraudar unos  cuantos euros. Para que engañarnos. Y luego lloramos amargamente como si fuéramos honrados. 

...Y digo yo para que quede claro, que de honrados de haberlos haylos... y muchos.

 

Colección: CRONICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ. 

domingo, 6 de diciembre de 2020

LOS ALLEGADOS POR NAVIDAD.

Quiero aportar mi granito de arena a la cantidad de tonterías que se han dicho sobre lo que dijo el Ministro de Sanidad Salvador Illa, referente a lo de llevar a casa gente "allegada" por Navidad.

Nada trascendente, nada que se tenga de dar más explicaciones y en caso de dudas lo buscas por Internet, se lo preguntas a Alexa o en el peor de los casos, si lo tuvieras a mano, usas el diccionario de toda la vida. 

Pero no, en este país somos retorcidos por naturaleza. Y está más claro que el agua: "Allegado" es cualquier persona a la que le tengas empatía. O sea, que te caiga bien y lo quisieras llevar a casa como un osito de peluche. O algo así.

Por ejemplo, si la vecina o vecino de abajo está de buen ver, le dices a tu madre que viene a comer un allegado. O si tú tienes un amante que lleves más de tres días copulando con él o ella, pues ya lo sabes, aprovechas para presentarlo en casa como el que no quiere la cosa. ¿Te imaginas? 

- "Papa, mama. Te presento a mi allegado-a". - y te quedas tan agustito. De esta forma se entera toda la familia el día de Navidad que eres gay, lesbiana o cualquier otra cosa.

 Me ha venido a la memoria que antiguamente estuvo de moda llevar a un pobre a tu mesa por Navidad. ¡Te lo juro! Y no tenía porque ser allegado, si no lo conocías, mucho mejor. Me acuerdo que mi padre sentó en la mesa, en varias ocasiones, a un señor que allí no pintaba nada, pero al menos comía caliente y por la tarde el hombre se marchaba más contento que unas pascuas. 

España es el país de la picaresca por antonomasia y a cualquier tontería le sacamos punta. Pero no se crea que por esta razón, señora Vicepresidenta, tenga usted bajo su falda un país de tontos. Que tal vez sea esta la opinión que tenga de nosotros por ser tan incultos por no saber el significado de esta palabreja. Pero le aseguro que usted no se sentaría en mi mesa por Navidad, porque no es allegada de ninguno de mi familia.


Colección. CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ. 

 

 

DONDE EL VIENTO LA LLEVÓ.

DONDE EL VIENTO LA LLEVÓ. Aquella noche el viento soplaba con tanta fuerza que, al ir a cerrar las ventanas, una ráfaga traviesa se la llevó...