jueves, 26 de noviembre de 2020

EL ARTE DE LA EXCUSA Y LA MENTIRA.

Desde toda la vida las personas necesitamos una excusa para justificar algunos actos que a sabiendas de que no tenemos razón, la metemos ahí con calzador aún sabiendo que no va ha colar. Y nos quedamos tan panchos pensando que el interlocutor es imbécil. Solo que la mayoría de las veces le importa un bledo lo que le estás contando. Esto es así, no lo dudes.

 Las excusas son un hecho cotidiano, forma parte de la farándula diaria. Vamos a poner un ejemplo: 

- Hola, buenos días María ¿tienen las fotocopias que te encargué por la mañana?

 - No, lo siento Juan, se estropeó la fotocopiadora.

Una excusa tonta! Se ha olvidado y te la ha colado. Das por hecho que te está tomando el pelo, pero que le vas a decir a la chica. Pues nada.

Otra caso:

 - ¿Bailas guapa?

-No, estoy cansada.

¡Mentira cochina! Que no está cansada. Lleva toda la noche sentada sin bailar. No te la creas, que no, que no está cansada. Lo que pasa es que no era contigo con quién  quería bailar. Tonto, que no te ha echado cuenta en toda la noche. ¿O no te has enterado? En este caso le podríamos decir que es una excusa piadosa.

Ahora pasaremos al gremio de la construcción: Albañiles, fontaneros, electricistas, herreros, pintores, etc. Con la Iglesia hemos topado.. estos comen aparte. Su mundo es un misterio, tienen una capacidad inventiva que para nosotros, los novelistas o cuentistas, quisiéramos. Pero tienen gracia los puñeteros. Tu sabes que te están mintiendo. Vamos, lo sabes a ciencia cierta ¿Y qué le vas a decir al hombre? Además, si lo mandas a freír espárragos no vas a encontrar a otro fontanero en semanas. Acabas agachando la cabeza y dándole palmaditas en la espalda y diciendo en voz baja:

- No pasa nada Mariano, habrá que tener paciencia.

Y va el tío y responde:

- Sí hombre, sí. Tranquilo, esto son gafes del oficio. Usted no se preocupe por nada Don Antonio, que mañana se lo termino en un periquete.

¡Noooo, no te lo creas! 

¡Excusas de mal pagador! Te das media vuelta mordiéndote la lengua y rojo como un pimiento a punto de mandarle a la mierda. ¡Ah! Y no se te ocurra discutir con ninguno del gremio, porque tú de obras no tienes ni puta idea y te lo recuerdan cada cinco minutos. 

- Don Antonio, no se preocupe, que nosotros sabemos lo que hacemos. Usted a lo suyo.

Ahora le toca el turno a los políticos. Estos vienen con los deberes hechos de casa. Vamos, que lo llevan en el ADN. Si no tienes este don, no puedes ser un buen político. Lo siento. 

Son como los obreros pero en finolis. Vamos, con estudios universitarios, para que lo entiendas. Y le echan mucho morro. Mirando al tendido, como los toreros, van soltando una "jarta" de tonterías que para mis cuentos quisiera yo. Pero los ves tan puestos, tan trajeados y repeinados, que piensas:

- Éste-a tiene cara de honrrado-a. Y te le lo crees a pie juntillas. ¡¡¡Noooo!!! no te lo creas. Que te están tomando el pelo. ¡Mentira!

Y es que tienes que ser más listo que un lince y estar al loro de todo lo que sucede en este país, de lo contrario te van ha dar gato por liebre. Porque estos listillos-as de gomina, peluquería y piquito de oro, se creen que el pueblo es tonto y decimos amén a todo lo que nos dicen. Y están muy equivocados.

Por esta razón, se inventaron las excusas y las mentiras y donde dije digo, digo Diego y nos quedamos tan a gusto. Pues eso, que cada uno a su manera intenta ganarse la vida como puede y a día de hoy, en esta sociedad, no eres nadie si no te buscas una buena excusa o mentira.

-... puedo prometer y prometo. ¡Mentira! ¡Mentira podrida! 


Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIO.

domingo, 22 de noviembre de 2020

PROMETO IR A VER A MI MADRE MÁS A MENUDO.

Hoy voy ha escribir sobre mi madre. Se llama Rosa, tiene noventa años y vive en su casa con una hacendosa filipina que la cuida con cariño de día y de noche. Mi madre, no está para muchos trotes, pero gracias a Dios, todavía está bastante bien, aunque peor de lo que ella y yo quisiéramos. 

Va tirando a su manera, sale de compras, va al medico y su afición favorita es mandar WhatsApp y como le des el número de tu móvil te puedes arrepentir. Conserva el apetito, la memoria y el carácter. Aunque en los últimos años haya perdido un poco otras funciones como la movilidad o el habla. 

Cuento esto, porque cuando empezó la pandemia y comenzaron ha dar datos de los muertos y los contagios, pensé que nos quedaba abuela para cuatro días. Todo indicaba que este virus había llegado para llevarse a los más ancianos del planeta. Pues no, mira por donde mi madre, la abuela de mis hijos y la bisabuela de mis nietos, sigue como una rosa disfrutando del día a día y de toda la familia. La compañía de sus nietos y bisnietos le cambian el semblante y le hace muy feliz. Juega con ellos y de tanto en cuanto, algún día, les da 5 euritos para que se compren alguna chuche. 

A Rosa no le importa el COVID-19, a mi madre lo que le importa es nuestro cariño y nuestra presencia. Porque en el fondo sabe que no solo se la puede llevar el virus, sabe que a su edad, cualquier enfermedad se la llevará al cielo, a este cielo, que está segura que su marido la estará esperando con los brazos abiertos. 

Lo digo, porque han muerto muchos ancianos y cuando veo las noticias y dan el parte de bajas y dicen la cantidad de gente mayor que se muere, me entra una pena, penita muy grande. Y es entonces cuando pienso que a mi madre no le dedico el tiempo suficiente y que cualquier día nos puede dejar sin su presencia y esto sería una perdida irreparable.


Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ

sábado, 21 de noviembre de 2020

FELIZ NOCHEVIEJA Y PROSPERA PANDEMIA

Anonadado me he quedado al oír que los restaurantes están ofreciendo una novedosa oferta para celebrar la Noche vieja al mediodía. Con campanadas, uvas y champagne incluido. 

Y es que no para de sorprenderme la inventiva que tiene la gente para los negocios, porque no dirás que no tiene guasa la cosa. No, si yo lo entiendo e incluso me ha hecho gracia. Lo que no entienden los restauradores es que no se prohíbe por capricho, sino  porque el año nuevo se presenta puntualmente cada año a las 12 de media noche, otra cosa sería un extraño acontecimiento. Que no, que tampoco es por esto, sino porque no dejan reunir a la gente en grupos de más de 6 personas e intentan evitar a toda costa las reuniones masivas por el tema del contagio. 

Tampoco es tan difícil entenderlo. Aunque la idea no es tan descabella ¿Te imaginas celebrarlo todo el día y la noche y llegar a casa con un pedo de campeonato y ponerte en la cama a dormir la mona?

Y mi santa madre preocupada, preguntando a todas horas si vamos a celebrar las Navidades en familia o se queda en casa sola con la filipina. Pues todavía no se que decirle a la mujer hasta que no nos den las órdenes pertinentes desde la cúpula. Yo para no desanimarla le digo que lo vamos hacer por turnos o en días alternativos, pero que ella será la primera que se siente a la mesa. Aquí cada uno puede celebrarlo como les de la gana mientras respete el protocolo.

!Ay, Madre del amor hermoso! ¿Y ahora que le digo a mis nietos sobre los Reyes Magos? Porque esta es otra, después de siglos explicando a los niños que vienen de Oriente con los camellos cargaditos de regalos, (que yo todavía me lo creo). Ahora les tendré de decir que con esto del virus el viaje se ha suspendido y los juguetes los mandarán por Amazon.

Pues vaya fiestecitas nos esperan, aunque si quieres que te sea sincero, te diré; qué como habrán un poco la mano les van ha coger hasta los pelos del sobaco para columpiarse y esto va a convertirse en un caos y los Reyes Magos nos van ha mandar una tercera ola que te vas a cagar. Ojo al dato. 


Colección: CRÓNICAS DEL ORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ

miércoles, 18 de noviembre de 2020

LA MUERTE TENIA UN PRECIO... Y III

Nada, que no me lo puede sacar de la cabeza, que cuando parece que voy a pasar página aparece otra farmacéutica y dice que ya tiene a punto otra vacuna. 

Esto será un no parar, al final será verdad que habrá vacunas para dar y regalar. Y me alegro, vaya que si me alegro. Me alegro por todo y por todos: por la salud, por la economía. Por volver a ser los que éramos y no mirarnos de reojo como si fuéramos portadores del Covid-19. Pues por todo esto y también por los besos y los abrazos, por las cenas con los amigos y por todas las cosas que me he dejado en el tintero.

Solo hace falta mirar el IBEX 35, la bolsa española y la de todo el mundo para darte cuenta que esto va en serio, que hay una tenencia importante en el mundo entero apostando por estas farmacéuticas. En el menester de jugar a la bolsa yo nunca he sido muy entendido, aunque hace años un amigo me apuntó a un cursillo. Reconozco que estas noticias para los entendidos ha sido una gran inyección de moral y de dinero y han hecho subir la bolsa hasta cifras que hacía meses eran impensables. Estos brokers nunca apuestan a caballo perdedor. Es un dato para tener en cuenta.

Felicitémonos, pues parece que vamos viento en popa y a toda vela y aunque no sabemos cuando tiempo deberemos esperar, algo de esperanza nos dan las buenas noticias. Vamos ha confiar en que todo sea cierto y que empiecen cuánto antes ha inyectar las vacunas.  

Quiero ser optimista y resaltar que detrás de estas vacunas ha habido unas mentes privilegiadas y grandes profesionales que han trabajado muy duro y estoy convencido de que cuando salgan al público serán seguras. 

No es que yo quiera hacerme el valiente, que va a ser que no, ni tampoco mi intención es donar mi cuerpo a la ciencia, pero pienso ser de los primeros en ponérmela... o esperar a que me toque, que tampoco es cuestión de andar a codazos.

 

Colección: CRONICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ.

sábado, 14 de noviembre de 2020

LA MUERTE TENÍA UN PRECIO... II

Yo sigo a mi rollo dándole vueltas a eso de la vacuna. No me cabe en la cabeza que tenga de salir por un ojo de la cara salvar a la gente de un virus que puede matar a millones de personas y tengamos de pasar por el tubo de las farmacéuticas. Que además de estar subvencionadas con dinero publico y haberse hecho de oro con otros cientos de medicamentos, sean ellas las que pongan el precio a la vida. Una cosa muy distinta es tener el capricho de comprar una cajita de viagra para ir empalmado todo el día y pagar el gusto y las ganas para ver como te crece el pene, y otra es morirte de pena por haberte contagiado con el dichoso Covid-19.

En el mundo tenemos una pandemia cada unos cien años y en casos tan especiales, las farmacéuticas deberían tener la obligación de poner la vacuna a precio de coste y tener la prioridad de salvar vidas humanas y si pusieran alguna pega se les privatiza  y santas pascuas. 

La sensación es de impotencia y no lo digo por lo de la viagra, sino porque la vacuna no es un artículo de lujo, es una necesidad que hay que compartir a coste cero con los piases más pobres del planeta. 

Creo sinceramente que aquí hay mucha gente que chupa del bote y prefieren ponerle precio y repartirse entre cuatro mangantes las ganancias. Mientras tanto el pueblo seguimos siendo manipulados y nos creemos a pie juntilla todo lo que nos cuentan con tal de que nos salven la vida y de paso que nos vendan las pastillas azules con las receta de la seguridad social. 

Pues nada, que cada uno haga sus cuentas y se gaste su dinero con lo que quiera, pero a este paso no nos quedará ni para comprar aspirinas.

 

 Colección. CRONICAS DEL CORONA VIRIS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ.

jueves, 12 de noviembre de 2020

LA MUERTE TENÍA UN PRECIO...

Llevo toda la mañana pensando en la dichosa vacuna y mientras trabajo voy haciendo cuentas de cabeza. No, no es por el precio, porque parece que será gratis para todos los ciudadanos. Lo digo porque a mi los 30.000.000 de vacunas no me cuadran para salvar a todos los españoles. Seré optimista y seguro que nos irán mandando más sobre la marcha.

¿Cuanto tiempo necesitarán para ponerla a todos los españoles? Suerte que han tenido la amabilidad de empezar por los sanitarios y la gente mayor. Si comenzaran a ponerla en enero, puede pasar una eternidad hasta cuando hayan vacunado hasta último españolito. Mientras tanto el virus seguirá haciendo de las suyas y continuará habiendo contagios y muertos.

Sigamos haciendo números;  sumemos los habitantes de toda Europa, Rusia, añadimos a los americanos y a los latinos. Y todavía nos faltaran los continentes más pobres, paises donde llegará la vacuna a cuentagotas, y eso si les llega.

 Y he llegado a la conclusión que lo del Covid-19 va para largo y seguirá muriendo gente durante un buen periodo de tiempo impredecible.

Aquí los que se harán de oro serán los de la farmacéutica que inventó la vacuna y las próximas que vayan sacando medicinas para curar las secuelas del virus.

Asi como están las cosas hoy en día, se podría decir, que la vida no tiene ningun valor; pero me temo que algo se habrá que pagar para salvar a la gente. 

No importa, lo pagaremos a tocateja o a plazos, aquí nadie regala nada a nadie. Vivimos en un mundo feudalista... nos subirán los impuestos y santas pascuas. ¿O te habías creído de verdad que sería gratis la dichosa vacuna? ¡Inocente!


Colección: CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS  Y LA MADRE QUE LO PARIÓ. 

martes, 10 de noviembre de 2020

HABÍA UNA VEZ UNA VACUNA...

Amigo, hoy es un gran día para la humanidad. Bueno, es una forma de decir que en plena pandemia ha habido una, una noticia buena después de mucho tiempo. Habrá que celebrarlo ¡Digo yo! 

¿Qué, no te lo crees? Te juro que lo han dicho por la tele a primera hora de la mañana y dicen que sin duda alguna la farmacéutica Pfizer, la misma que inventó la viagra, ya tiene a punto una vacuna que será efectiva en un 90 % de los casos para combatir el coronavirus. Y para rematar el notición, aseguran que para primeros de año estará en el mercado.

Cuando me he enterado he llorado como un niño ¡Al fin estamos salvados! Ya podemos salir de fiesta. Me cayeron lágrimas como mares, (es que yo para estas cosas soy muy sensible) he sentido un gran alivio y he visto la luz al final del túnel y hasta algunos brotes verdes.

Salí a la calle en busca de algún bar abierto para beber unas cervezas frías y celebrar el notición con la gente de mi barrio¡Dios mío, que disgusto! Seguía todo cerrado y la calle estaba desierta, mientras a lo lejos vi acercarse un coche de policía recordando que seguíamos en pleno confinamiento y que si me pillaban se me iba ha caer el pelo.

Me han dado un susto de muerte y he vuelto corriendo como alma que lleva el diablo pensando que todo había sido fruto de mi enfermiza mente. Pero ¡coño! que es verdad, que no ha sido un sueño. Te prometo amigo, que han dicho que dentro de unos meses todo volverá a ser como antes; volverán abrir los bares y podremos repartir besos y abrazos a diestro y siniestro. 

Tú no te preocupes por nada amigo mio, que dentro de poco estaremos todos a salvo del COVID-19. Pero mientras vayan terminando la fórmula de la vacuna, tú... ni caso. Tú sigue con los protocolos y la mascarilla puesta hasta los ojos, por si acaso la noticia se convirtiera en pesadilla.


Colección: CORINICAS DEL CORONAVIRUS Y LA MADRE QUE LO PARIÓ 

DONDE EL VIENTO LA LLEVÓ.

DONDE EL VIENTO LA LLEVÓ. Aquella noche el viento soplaba con tanta fuerza que, al ir a cerrar las ventanas, una ráfaga traviesa se la llevó...