martes, 9 de noviembre de 2010

RECUERDOS

Con el tiempo
no hay remedio,
nos salen canas,
y irreversiblemente,
¡vamos envejeciendo!

¡No, no hay remedio!
Igual que nuestro amor,
que a pesar del tiempo,
seguirá existiendo.

¡Ay, cariño!
quien nos hubiera dicho,
por aquel entonces,
cuando nos dimos
aquel primer beso,
que todavía hoy,
te escribiría poemas
de amor eterno.

Ya ves, mi vida,
al final pocas cosas
nos ha robado el tiempo.
Ni siquiera ha conseguido
hacernos olvidar
nuestros recuerdos.

¡No, no tenemos remedio
porque todavía los dos
nos seguimos queriendo,
a pesar del tiempo!

PESCADOR DE AMOR

Tal vez sí que fui
ladrón de besos furtivos,
y reconozco,
que con verbo fácil,
no fue nunca difícil
robar algún que otro
corazón enamorado;
al igual que reconozco,
que más de una vez volví
con el mío quebrado.

Y ahora que hago balance,
no me salen las cuentas.
Y pienso que fue
mucha energía perdida,
para tantas noches frías.
Muchos abrazos dados,
para tanta soledad en mi alma helada.
Muchos caminos anduve,
para pasar tanto invierno
desnudo de cariño.
Alguna de ellas pasó
por mis abrazos como torbellino,
otras fueron brisa de verano,
veneno de araña o fuego de infierno.

Fui pescador furtivo,
hasta aquel bendito día
en que apareció ella en mi vida.
Llevó la luz, la alegría,
liberó mis ojos de tinieblas.
Encendió el fuego de la chimenea,
puso el pan sobre la mesa
y en la cama, sábanas blancas.

¡A partir de aquel día
sus ojos fueron mi faro,
su cintura mi barca
y sus pechos mi lecho!

Colección Hablemos de ti

lunes, 1 de noviembre de 2010

NO SERÁ FÁCIL SER ABUELO

¡Ay, madre mía de mi alma!,
que sin darme cuenta
se ha ido volando mi tiempo.
Ayer fui padre, y hoy,
me he vuelto abuelo,
y tengo que comenzar de cero.
Ayer era padre, y hoy,
me toca ser abuelo.

Tendré que volver
a empezar de nuevo;
tenerlo en mis brazos,
acariciarle con cariño
y con miedo de no
romperle el sueño.
Volver a sentir latir
su diminuto corazón,
y a cogerle el dedo
mientras está durmiendo.

Volveré a sentirme niño
para compartir sus juegos.
Tumbarme y hablar
en idioma secreto
e ir con mucho tacto
para que no rompa en llanto.

¡Ay madre!, qué miedo
que él vaya creciendo,
y yo vuelva a sentirme pequeño,
revolcándome por el suelo
en peleas sin descanso.

Tendré que detener mi reloj
para contarle cuentos
y dormirme antes de tiempo,
mientras él continúa despierto.

Retrocederé al pasado
y miraré dibujos animados,
y sin remedio, visitaré el zoo
para volver a ver leones y camellos.

¡Ay, madre mía de mi alma!
Y es que yo no sé
si sabré ser abuelo
y ver crecer a mi nieto.
Mirar cómo cambia
el color de sus ojos,
o el del pelo
y oírle balbucear “abuelo”.

¡Ay, madre mía!
Todavía hoy no sé
si eduqué bien a mis hijos,
¿cómo voy a educar
ahora a mi nieto?

La “a” con la “b”,
con la “u” y la “e”
más la “l” y la “o”…
suena: “abuelo”.

AMO TUS FORMAS

Amo tu forma de amar,
por ser pura y natural;
por dejar en mis manos
tu cuerpo celestial.

Cierras los ojos, abandonando
tu pudor a mi conciencia,
aligerando el peso de las telas.

Amo tu forma de ser,
por desnudar tu corazón
y convertirte en mis brazos,
en rayo de sol.

Sonríes jugando con mi pelo,
buscando de mis labios palabras de amor.

Al pisar el suelo,
contoneas el cuerpo con delizadeza,
como pidiendo perdón.

Amo tu forma de hablar,
por ser ocurrente y genial,
por compartir
noches de solitarias tertulias
a la sombra de un candil.

Y escuchar pacientemente,
extraños relatos en mi mente.
                                                   
                                                  A mi prima Àngela (foto)

Colección Hundido en mi colchón

DÍA DE LOS ENAMORADOS

Con cara de niña curiosa, me preguntaste:
-¿qué es estar enamorado?
Una sonrisa hizo ponerme en guardia,
al querer indagar en el fondo de mi alma.

Con semblante arrogante,
me puse a meditar con atención,
para no caer en el error de
buscar falsedades en mi elocución.

Estar enamorado es oler
el aroma de su piel,
y su fragancia en su ropa.
Es vivir en un cuento,
en un sueño que no te pertenece,
porque dependes de lo que
la otra persona siente.

Decir al viento "te quiero",
anhelo de cogerle la mano y salir volando,
cerrar los ojos y dejar que el corazón
vaya a buscarla en la distancia.
Acariciar su pelo, mirarle a los ojos,
hablarle de su cara de hada,
acercarse lentamente a sus labios,
y posarse sobre ellos como un pájaro,
rozar su piel como un manto de oro.

Cambiar la mente,
vivir en el mismo cuerpo...
morirte de deseo.
Estar enamorado es
estar siempre a su lado,
sin pedir nada a cambio.

Por la noche, soñar que la has besado...
Llorar por la mañana,
cuando no la encuentres a tu lado.
Vivir feliz cada día,
morir a la hora de la despedida.
Robar una rosa,
cuando pasees por el parque.

Estar enamorado es
mirar tus ojos lánguidos
cuando yo te hablo,
esperando un roce de tus labios...,
de vez en cuando.


Colección Hundido en mi colchón

AMANTES

 Embriagados de labios,
en interminables noches de besos,
se pierden los dedos entre cabellos,
mientras sus brazos sujetan
aquellos inolvidables cuerpos,
para que no desaparezcan.
¡Obsesionada locura de
ofuscadas noches de caricias!

Los gemidos al aire
rompen el monótono silencio
de seres retorcidos entre sábanas,
buscando el último aliento
de la persona amada.

Como los maderos
encienden las hogueras,
en cada abrazo, los enamorados
encienden una llama de deseo.
Igual que arden los "ninots" de las fallas,
se abrasan las entrañas
de los amantes locos de ansia.

Al alba, empapados de ceniza,
dejan que extrañas formas
adornen aquella desarreglada cama.

Colección Hundido en mi colchón

martes, 26 de octubre de 2010

UN MUNDO DE CHUCHES

¡Ay, como te quiero
princesita mía!

Llegaste a mi mundo
egoísta y materialista
desde el país de la fantasía,
con tu corona de chocolate
y tu cetro de caramelo.

Desde el primer día
me convertí en el fiel bufón
de tu corte de papel y cartón.

Deja, princesita,
que duerma en tu castillo
de nata y fresa,
que durante el día
contemos conguitos y galletitas
y por la noche nubes de azúcar.

Déjame, princesita mía,
que siga siendo tu bufón
y vivamos juntos eternamente
en tu mundo de fantasía.


 Colección Hablemos de ti

LAS ARMAS LAS CARGA EL DIABLO.

LAS ARMAS LAS CARGA EL DIABLO. ¡La guerra, las putas guerras! Las inventan los políticos y los generales, pero nunca son ellos quienes se tu...